El CTR (click-through rate o tasa de clics) es el porcentaje de personas que hicieron clic en un enlace, anuncio o botón después de haberlo visto. Es la métrica que mide si tu contenido logra mover a la gente del "mirar" al "actuar".
Lo uso constantemente porque conecta dos cosas: cuánta gente vio algo y cuánta se interesó lo suficiente como para dar el siguiente paso. Un buen alcance con CTR bajo me avisa que el mensaje no está convenciendo.
Cómo se calcula el CTR
La fórmula es directa:
CTR = (clics ÷ impresiones) × 100
Si tu anuncio se mostró 1.000 veces y recibió 30 clics, tu CTR es (30 ÷ 1000) × 100 = 3%. Se aplica igual en anuncios, emails, botones de un sitio o resultados de búsqueda.
Dónde se usa y un ejemplo
El CTR aparece en muchos lugares:
- Anuncios: para saber qué creatividad funciona mejor.
- Email marketing: para medir si la gente hace clic en tus enlaces.
- Google: para evaluar tus títulos y meta descripciones.
Una vez ajusté el título de un anuncio de un alojamiento patagónico de "Cabañas disponibles" a "Despertate con vista al lago". Mismo presupuesto, mismas fotos: el CTR subió de 1,2% a 2,9%. La diferencia fue puramente la promesa del texto.
Errores comunes que arruinan el CTR
- Títulos genéricos que no despiertan curiosidad ni beneficio.
- Prometer algo que después la página no cumple (sube clics pero destruye confianza).
- No probar variantes: el CTR mejora cuando testeás dos versiones y te quedás con la ganadora.
- Botones poco visibles o con textos vagos como "clic aquí".
Si tus contenidos se ven pero nadie hace clic, el problema casi siempre está en el mensaje. ¿Querés que revisemos juntos tus textos para que conviertan más?
